
Siempre me dicen, muchos, que el mundo es así, y que imposible es cambiarlo.
Sin embargo, el mundo cambia a la velocidad de las agujas del reloj.
Siempre me dicen que personas que piensan como yo, hay una en un millón.
Sin embargo, no conozco a un millón de personas y hay más de uno que piensa que el cambio es posible.
Siempre me dicen que soy demasiado soñador como para ver la realidad.
Sin embargo, cada vez somos más los que queremos un mundo mejor.
Entonces, pensando un poco, me pregunto:
¿Soy tan diferente al resto como para creer que:
Uniendo nuestras fuerzas,
Trabajando en conjunto,
Modificando el pensamiento de aquellos pesimistas que no se toman el trabajo de creer que los sueños se pueden hacer realidad y,
Creando ciudadanos (o mejor dicho, personas) con la convicción de que lo que tienen puede ser mejor si se lo proponen;
puede que lo malo pronto se trasforme en bueno?
No pretendo que la magia de la imaginación nos vende los ojos, ni que vivamos de utopías. Solo quiero que todos sepan que los vientos de cambio se están sintiendo, y que si todos ayudamos a soplar un poquito, dentro de un futuro (no muy lejano) podemos llegar a tener una sociedad, una política, una economía, una naturaleza, una cultura, una unión y una conciencia verdadera, como todos en el fondo queremos.
La posibilidad de darle un mejor espacio en el que nuestros pares, hijos y nietos echen raíces, esta en nuestras manos. Hagamos lo correcto y lo que realmente sintamos; pero tengamos en cuenta que a la última palabra la tenemos nosotros.
Franco Sarachini
Sin embargo, el mundo cambia a la velocidad de las agujas del reloj.
Siempre me dicen que personas que piensan como yo, hay una en un millón.
Sin embargo, no conozco a un millón de personas y hay más de uno que piensa que el cambio es posible.
Siempre me dicen que soy demasiado soñador como para ver la realidad.
Sin embargo, cada vez somos más los que queremos un mundo mejor.
Entonces, pensando un poco, me pregunto:
¿Soy tan diferente al resto como para creer que:
Uniendo nuestras fuerzas,
Trabajando en conjunto,
Modificando el pensamiento de aquellos pesimistas que no se toman el trabajo de creer que los sueños se pueden hacer realidad y,
Creando ciudadanos (o mejor dicho, personas) con la convicción de que lo que tienen puede ser mejor si se lo proponen;
puede que lo malo pronto se trasforme en bueno?
No pretendo que la magia de la imaginación nos vende los ojos, ni que vivamos de utopías. Solo quiero que todos sepan que los vientos de cambio se están sintiendo, y que si todos ayudamos a soplar un poquito, dentro de un futuro (no muy lejano) podemos llegar a tener una sociedad, una política, una economía, una naturaleza, una cultura, una unión y una conciencia verdadera, como todos en el fondo queremos.
La posibilidad de darle un mejor espacio en el que nuestros pares, hijos y nietos echen raíces, esta en nuestras manos. Hagamos lo correcto y lo que realmente sintamos; pero tengamos en cuenta que a la última palabra la tenemos nosotros.
Franco Sarachini
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